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Los pueblos blancos de la serranía,
en las provincias de Málaga y Cádiz. Pueblos donde
el tiempo transcurre a otro ritmo, donde la luz y el silencio
nos hacen sentir diferentes.
La Costa del Sol occidental, para quienes disfrutan de los
centros turísticos urbanizados y con oferta de ocio de
primera calidad.
La Costa oriental, poco urbanizada y con playas salvajes en
Málaga, Granada y Almería. El Cabo de Gata de
la costa almeriense sorprende por sus paisajes lunares y sus
playas vírgenes.
Gibraltar, colonia británica, sorprendente mezcla de
culturas.
Tarifa, lugar de culto para los practicantes de wind surf, frente
a Africa.
Marruecos, tan cerca y tan lejana. Su visita no deja indiferente.
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